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Martín García

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Músiquita pa'l alma

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ATORMENTADO

Poesías del sur
June 27

Cosas de nada...

Con frecuencia ocurre
que las palabras más pequeñas
asaltan la mañana.
Así por ejemplo,
sol y hoja, se entremezclan
con mate y calma.
Luz, calle, vereda, rocío,
tango, sueño y día
van llenando de a poco
los recovecos vacíos
que deja la noche olvido.

Martín García, Invierno 2009.-

La mirada

Esa mirada ve los mismos ojos
más adelante, los ve hoy ayer.
Esa mirada de espanto
de piel contra piel, profética,
vio la angustia, el devenir.
Seguro en esos brazos
viendo la tristeza
el niño enuncia el enigma
¿donde habrá sido parida la duda?.
Bombas y panfletos
estallando en pleno centro
anunciando lo que vendrá
como inexorables manifiestos
de suicidas incólumes:
el niño ve.
Será eso o el futuro?
Será la trasnoche del horror?
Será la furia?
Será la soledad de la sangre?
Es hora de inaugurar
las diagonales del llanto.
Esos ojos ahí, mis ojos
mirando desde ayer contra tu piel
viéndome hoy tan solo.

Martín García
Otoño 2009.-
March 27

Tengo que dejarte ir...

 
Tengo que dejarte ir
como cuando te ibas a trabajar
y ya no podía seguirte...
Todas las ausencias
ni se comparan con ésta hora
en que se me tiñe todo de sombra.
Todavía huelo los campos verdes
de la Ruta 9 y el olor distinto
de llegar a Rosario
para comprar bizcochos.
Si parece que te veo con tu poncho al viento
divisando la lejanía del Torino Azul Celeste.
Si todavía huelo aquel atardecer de enero
cuando los dos juntos, persiguiendo al sol,
entramos a tu pueblo.
Ahora ya no estás y a la vez,
estás conmigo.
Ya te habrás encontrado a Fermín
con su estampa de gaucho
y te habrá dicho en abrazos
todo el tiempo que te ha extrañado.
Voy a pensar que allá
te esperaban tus caballos
y que allá andas cabalgando,
y que a veces te van a dar permiso
para que te llegues a mis sueños. 
Tengo que dejarte ir
aunque te quedes conmigo,
ya tengo que dejarte ir, dame la fuerza...
si, vos que siempre fuiste
mi luz en esta tierra,
tenés que irte
donde la noche eterna
te preparó la huella...
y por favor te pido
que cada tanto vuelvas
en las miradas tiernas de mis hijos,
en los abrazos, en olores de la casa
y en el vino lento del domingo...
andá, que allá, podrás bailar
como eras antes...
tengo que dejarte ir
y lo más triste y lo más lindo
es saber, que estarás allá,
esperándome...
 
 
 
November 17

Barrio olvidado

Ya que miro el barro
aprovecho para ser yo mismo
y declarar que también
soy uno de esos pobrecitos.
Que diferencia hace esta paga
de sostener estados y sistemas,
si cuando ya no sirva
y el engranaje ultraje
mi dignidad de pobre,
seré tan igualito
a esa chica preñada
que alza dos criaturitas.
Ahora que anduve la siesta
por mis calles de antes
puedo afirmar austero
que por aqui nada cambia
para los que solo tienen
la esperanza larga
que hace morir de pobre.
Vi las calles de tierra
cruzadas de avenida,
como cruza el amor
la vida de los hombres.
Supe ver pies descalzos,
carros, zanjas, botellas,
los pibes de la esquina
fumando la última blasfemia
para violar las puertas
de un cielo muy lejano
que sólo se reserva
a los desangelados.
Así volvi a mi barrio,
sin conocer mi esquina,
ya no hay paraíso
vigía en la vereda,
las flores del jardín
se las llevó mi vieja...
y adentro de mi casa
peleando con fantasmas
siempre espera mi viejo
con el abrazo en los ojos
combatiente obligado
de marcha a contra penas,
patriarca del destierro
en un barrio olvidado...
 
                       Martín García
             Buenos Aires, Primavera 2008
 
October 15

Todos queremos... (a Juan Gelman y algún otro Juan)

Todos queremos ser un poco Juan

para llevarnos la chica más linda

escribiendo los mejores poemas.

A quién no le gustaría desabrochar

los cuarenta y ocho botones de un vestido,

ofrecer flores como versos y

regalar metáforas oscuras o brillantes

cuando la memoria chapotea en la sangre.

 

Todos queremos ser un poco Juan

porque Juan puede andar los montes

y operar el torno en el taller.

A quién no le gustaría tener un nombre

que invite a la lucha y al recuerdo,

nombre de andar ancho por la calle

capaz de hacer olvidar a los ilustres,

algunos de esos Juanes siniestros de la  historia.

 

Todos queremos ser un poco Juan

pero más que nada por eso tierno

de los cuarenta y ocho botoncitos,

por la madera que suena en el nombre,

y lo otro de ofrecer versos como flores.

Ahora si Ud. aborrece ese nombre

y no ve razones para redimirlo

es porque nunca sonrío con la poesía

                y pongo en duda que lo atraigan las mujeres.

 

                                           Martín García

                                 Buenos Aires, Invierno 2008.-

 

September 29

La sangre en el ojo... (a los que no están)

Hechos percha, en el fondo,
en columnas, en tumbas NN
descansan en aplausos los huesos
sin sueños rojos, ni espaditas.
 
Han sido dulces, alegres, combativos
apenas escribieron las primeras notas
todo despertó en sus muertes
sueños niños y adioses viejos.
 
Hubiera estado con ustedes,
disculpen la tardanza, los aprendí de lejos
en los hechos y en la historia
nadie ni nada me redime. Llegué
                        / irremediablemente tarde.
 
                                      Martín García
                           Buenos Aires, Primavera 2008.-
 
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September 04

Contrapoema

                                                                       

            Es tu odio siempre, ahí corrido, al costado de la luz

                        es tu odio que me clava en esta tierra.

                            Tu odio que me asola a destiempos,

                                  Tu odio que me plancha en desiertos

                                            y me enreda en amargas cadenas

                                      cuando quiero desvirgar una alegría.

                        Ese que me arranca furia de los ojos

                                     Odio de furiosos golpes precipicios.

                                            Odio de deseos empedernidos,

                                               Ese de hablar sin oírnos.

 

                           Irme, irte, irnos fuera del tiempo

                                       por odio, por amor o por despecho,

                                        este odio de vos por mí para todo,

                                          en los ruidos cotidianos de la casa

                 y en el murmullo quejoso del trabajo.

                                     porque mi piel se resquebraja

                      cuando escribís en mí, lo que sabemos

                           yo dejo que te vayas estos días

                           delineando la oscura silueta de la muerte

               por este odio, tuyo y mío, e irresoluto.

                        Por los dos y si vos querés,  

                                                      ya por ninguno.

 

                Martín García

      Buenos Aires, Invierno 2008.- 

 

contp

Receta I

Deje la gravedad de la rima a la muerte,
despliegue cuatro versos sobre blanco,
incongruentes y sazonados de espanto,
que lloren estrellitas por la noche.
 
                             Si quiere impresionar se recomienda        
                             tres estrofas tenues como sueños
                             y levemente desalineadas:
                             Hágase el loco.
 
Atornille una idea de mujer
al suelo del asombro,
recuerde como era la primavera antes:
Ahí tendrá su poema, como salido del horno.
 
                                         Martín García
                               Buenos Aires, Invierno 2008.-
 
                              escribiendo
August 27

Sin per saltum

Se me ocurre iniciar un viaje por mis sueños
trepándome a tu pelo desde la más remota infancia
que todavía sueña el vaso de agua de la abuela,
que todavía huele a lápiz de color en primavera.
Se me ocurre, entonces, que el frío de antes
nos pegaba más fuerte a los dos,
aunque contábamos con la ventaja de tener refugios,
te intercalo un 25 de mayo de banderas
adornado con guardapolvos rojos a lunares.
Apenas teníamos noticias de la patria
a través de revistas y maestros ciruelas
que chillaban, mandaban, regenteaban
nuestro fiel aprendizaje de la nada.
Ni siquiera intuíamos la tristeza implícita
en la que nos sumergería cada amor.
Pero mejor, déjame que sueñe,
que en aquellas primaveras
el sol salía por nosotros,
que de algún modo,
vos me esperabas en la puerta
mientras yo te olía entre los árboles.
Hubo que sufrir hasta encontrarnos.
Pero ya está. Fue así.
Ni siquiera puedo soñarlo de otro modo.
Después de todo, ni el tiempo,
ni el diablo son culpables
de seguir los designios del puto Dios.
 
                                    Martín García
                         Buenos Aires, Invierno de 2008.-
 
 
              collage2
July 08

Pequeña Oscuridad II

Ya no hay cuerpo en el que me pierda
(si al menos supiera la forma misteriosa
de perderme sin herirte).
Ya no te escudes en la oscuridad
porque ahí ni siquiera valen
mis mejores palabras,
ahi donde te escondes
no vale decir luz, ni pan.
Todo lo que nos separa es oscuridad.
Aunque no sea oscuro.
Aunque solo sea el lejano recuerdo
de la libertad.
 
          Martín García, Buenos Aires, Invierno 2008.-
 
July 07

Idea de mi nombre

Leo mi nombre y no me dice nada
soy más que nada esta bola de carne y pelo
atrapado en sus emociones.
¿Acaso la nada se parece a los vértigos del sexo
y cuando ya no hay vértigo? ¿que pasa?
Ahi viene la sangre del otro haciendo la historia,
la posteridad, el legado, la ausencia.
Leo mi nombre y no me dice nada
está tan vacío como las consignas
que periódicamente llenan la plaza.
 
               Martín García, Buenos Aires, Invierno 2006.-
consignas vacias
 

Oscuras recomendaciones a María

Soy culpable de buscar algún silencio tuyo,
acepto el cargo, resulto odioso, también lo acepto.
Pero pareciera que todavía no sabés
que también me gustan esos ratos de amor callado
tan ausentes, tan necesarios.
A mí, me gusta tu amor de abrazo y de estar juntos,
de hacer cosas por vos, por mi, para vos, para mi,
para mi, a mí...
Dale, no seas malita y regalame, de vez en cuando,
algún silencio compañero.
Ese silencio es más digno de mí
que esos inexistentes inmensos mares arremolinados
que pintan otros poetas.
Quereme así, piedrita al costado del camino,
fastidio del caminante, rayo de sol
en medio de la frente en plena siesta de enero,
quereme así, bandera roja en la Avenida Alvear,
café frío en una sala de espera,
quereme así como el granito que salta más lejos.
Quereme así, te duelo, me reventás.
Y se que quedo en vos porque,
de todas formas, tu dedo siempre
me limpia del espejo.
 
             Martín García, Buenos Aires, Invierno 2008.-
 espejo
                    
June 30

1º Poema para mi viejo amor de siempre

Ya sé, ya sé
vas a pensar que te escribo
recién hoy, después de casi nunca.
Pero es que todos estos días
que fueron pasando
te fui pensando de mil modos.
Me ví de niño con el diario entre las manos
descubriendo tu nombre
y me  volvió la sensación de plenitud
de cuando supe tus colores.
Tenés mil reproches para hacerme
porque a veces te tuve entre sombras
y siempre volví cuando no aguante más
la presión en el pecho que me da este amor
que me mata y me redime.
Este amor que me lleva de paseo
por las calles que más quiero.
 
Ya sé, ya sé
ya se que estás diciendo
"y a éste que le pasa
que viene a escribirme justo ahora"...
Pero no sabés como me volvés a la infancia
incluso el nombre de mi vieja te aletea...
Si hasta el perfume de los árboles del barrio
me señalan el camino por el que vuelvo.
Aunque no lo sepas, te acaricié tanto,
toda la vida anhelé tenerte cerca
aunque siempre, casi siempre
por burlas del destino me tocó estar lejos.
Pero ya ves, este amor nuestro
no sabe de lejanías, ni olvidos.
Acariciame el alma con tu nombre
hasta el día en que me toque morir
con una sonrisa de final ganada
o la simpleza de un sábado a la tarde
gritando tus goles...
 
                          Martín García, Buenos Aires, Invierno 2008.-
 
 
 
 
June 12

Cuestión

Soy yo tu amor?
porque el que te ama, a veces,
se pierde entre las sombras
y te llama desde el pasado
cuando no te mata
con la bala del futuro...
 
               Martín García, Buenos Aires, Otoño del 2008.-
 
                                  13-05-08_1713
 
June 11

Observación I

Cierto era el tiempo
en que podia
perderse uno,
ahora, ya nadie
pierde el tiempo,
el tiempo nos pierde
a todos...
 
             Martín García, Buenos Aires, Otoño del 2008.-
 
                                                            
June 05

Pequeña oscuridad

Premonitorio el cielo
preparó un círculo negro.
Hoy cerró
otro círculo negro en la tierra.
Salir de ahí. Salir de ahí.
Mandato de volar. Lejos.
Ahora la libertad.
 
         Martín García, Buenos Aires, Otoño de 2008.-
                                                     
 
                             
 
May 13

Informe II

Este poema es para vos
que cada tanto te pegás una vuelta
para saber como ando.
Y es, un poco para decirte
que despacio se van yendo
las sombritas que oscurecían el camino.
Yo no me animo a saber nada
ni a preguntarte, un poco por respeto
y otro poco por mera precaución.
Mejor juguemos limpio esta vez
después de todo es como un legado azul
jugar derecho, sin trampas.
Desde este recuerdo, se ve el pueblo 
que siempre sigue siendo un laberinto
donde los paredones mandan.
Se levantan muchas cortadas,
las calles se cierran mentalmente
para siempre salir espantados.
Espantados, empantanados,
empatados, empatanizados,
emplazados, empalados.
Debe estar maldito el lugar,
lo digo porque siempre manda esa tristeza
que perdura como letanía en las esquinas.
Pero mejor no me pierdo más
en las hojas del otoño
no vaya a ser que repita las macanas.
Y tomá esto como un dato,
simple y oscuro si se quiere:
no escribí esto para que te acerques.
No es un poema de amor, ni desamor
sino que simplemente anula todas
las cuestiones relacionadas entre mi alma y vos.
Y ahora, sin rencores,
sin remordimientos no me queda más
que pedir un buen vino y sacudirme el dolor...
 
                    Martín García, Buenos Aires, Otoño 2008.-
 
April 29

Oda insípida al mes de abril

Quería despedirte abril
antes que te vayas,
antes que me recrimines
amarillo el próximo otoño.
Decirte que por acá
todo va a ser más o menos
circular, que dejás todo en paz
y que cuando vuelvas, no sé...
Decirte que sos mi preferido
y que me alegro de tenerte
más o menos intacto todavia
bien balanceado de risa y lágrima.
Por lo pronto, ya has visto:
todo sigue igual...
Alguien observa, retrata,
otros miramos, le damos vuelta,
tratamos de entender lo que nos pasa,
algunos nos conmovemos,
otros se hacen los conmovidos,
no hay lugar para ser sinceros,
lo vulgar constituye un paradigma
que ni siquiera logra sortear lo colgado.
Jaulas y pájaros que yacen.
La grilla de horarios
no deja lugar para vuelos.
Mejor que te vayas,
así te salvás,
no te vayas sin dejarnos el frío
y no te olvides de volver
renovado en bríos y melancolías
el próximo año.
 
                     Martín García, Buenos Aires, Otoño 2008.-
April 23

Para hablar del amor...

Para hablar del amor
no precisamos hablar de ojos,
de labios, de recuerdos,
de cuerpos que se abrasan.
Para hablar de amor
se precisa ver, besar,
mirar hacia el futuro
y el refugio del abrazo.
 
Para hablar del amor
no hace falta pagar
los sesenta o setenta pesos
de parquímetro privado.
Para hablar de amor
hace falta una cama cotidiana
donde nunca falten
remolinos de sábanas.
 
Para hablar del amor
no hace falta la sombra del hastío,
ni el escape furtivo hacia la nada,
no hacen al caso.
Para hablar del amor
cualquier noche vale el amor,
y el mejor aliciente es estar juntos,
hacernos caso.
 
Para hablar del amor
hay que obviar el dolor,
la mentira, lo trivial,
desprenderse de lo usual.
Para hablar del amor
hace falta el hijo,
la música, la luz, los sueños,
tomar la vida en serio.
 
Para hablar del amor
hay que olvidar el lujo,
los viajes, los placeres
y las convenciones sociales.
Para hablar del amor
tenemos el pan, la mesa
y hay que caminar la tierra
con la idea compañera de algo mejor.
 
Por todas estas razones y otras
que me exceden y ni me acuerdo,
es que, irremediablemente
para hablar del amor, te necesito a vos.
 
              Martín García, Buenos Aires, 23 de abril de 2008
15-04-08_1439
 
PD para mi mujer chiquitita: Cuando digo tu nombre, también estoy nombrando una de las formas más hermosas del amor, te amo, hijita de mi corazón, Feliz Cumple!!!
                                                                                        photo015
April 07

Abril

Abril, devolveme las palabras
¿acaso no vale el juego de las palabras
cuando todo se inunda de vida
y el abrazo destierra
la ignominia de lo triste en vano?
 
Abril, devolveme el fuego
no ves que me muero de frío
en el reflejo estéril del que fuí.
Quiero seguir nombrandote:
Amor dejá que te proclame.
 
Abril, curame del llanto
líbrame de esta vomitiva sensación
de espanto, proclive al fin.
Dejame estar ausente
el día que todo estalle.
 
Abril, esta hermosa tarde
voy a salir a pisotearte las hojitas,
aunque me empujen y desfallezca.
Empiezo por nombrarte
como única tierra de ternura.
 
Abril, mostrame el camino azul
de desandar las nostalgias,
no es que quiera más de lo ya me has dado.
Te saludo en el nombre de luz que lleva mi hija
para que veas que no te he olvidado.
 
Abril, dejame en la sangre las tristezas
que la vida se escapa tras los arboles y
lo peleo al viento que me arrastra a cualquier parte
hasta que encuentro tu presencia, María mía,
que es mi rumbo para llegar a casa cada tarde.
 
                           Martín García, Buenos Aires, Otoño 2008.-
March 28

Actualidad

Veo que tu mano otra vez
quiere llevarse todo,
no te alcanza con el sueño verde
que aniquila la tierra
de viajar fronteras.
 
Veo que derramás tu leche
al costado de la ruta
para nadie, para nada
sin tener piedad
de la infancia en hambre.
 
Veo que tu interés una vez más
trata de quitarnos la dignidad
porque tu plata manda
y tu olla Essen suena fuerte
pero esta vez no va a alcanzar.
 
Veo que tu peón no entiende
las razones inventadas
con que cortás la ruta
mientras soporta diariamente
tu soberbia mandamás.
 
Veo que te importa un carajo la tierra,
que sos prepotente como la caterva sindical;
veo que ya es hora de expropiar el latifundio,
veo que se viene el tiempo de liberar la estrella
y repartir el pan como mandó tu dios de mentira
                                                  y propiedad privada.
 
                    Martín García, Buenos Aires, Otoño 2008.-
 
 
March 12

Esperancitas IV

Sólo el agua que bebo de tus manos

sirve para saciar mi sed amarilla,

desparramá el desierto por el aire,

volvelo un brillo de tu sonrisa,

hacé que todas las banderas sean rojas,

salgamos corriendo por las calles

llenando los paredones de pintadas

donde gobierne la estrella de antes,

que no sea en vano la sangre de los quemados,

y que se funden otros pueblos niños

donde ya no sobrevivan los decretos

que reglamenten la esperanza.

 

                       Martín García, Buenos Aires, Verano 2008.-

 

niños

February 19

Verdades I

Y yo haciendo buena letra...
que mierda es esta?
Vale la pena intentar
salir de la oscuridad
o sera que todo es lo mismo?
Haganse el plato,
sigan morfando la comidilla
mientras me voy desangrando
para nada.
 
Sigan, acá el payaso
va de pirueta en pirueta
salivando los recovecos
del pasado más cercano.
Intenta hacer buena letra
¿de que sirve?
Que alguien me explique
para qué la mentira?
Dejame el abismo de antes.
 
Digamos, que sigo
despilfarrando los númeritos
que me acierten la suerte.
Digamos, que sigo
entregando todo
a cambio de pura mierda.
Digamos todo
sea lo que sea, no importa:
la verdad es occisa.
 
Hacé de cuenta
que ya no digo ni veo nada...
mientras se multiplica
un culo en sellos postales.
Dejalo así, dale que va...
total no es el mío.
La única verdad es esta furia
mezcla de animal y diablito
con cuernos a estrenar.
 
                       Martín García, Buenos Aires, Verano 2008.-
atormentado-full
 
 
February 18

Lenguaraz

A ver, a ver...
vengan a oir al gran lenguaraz.
Pasó la noche de la tortura, viejo.
Vení buscame mano a mano.
Estuviste poco hombre,
digno de un lenguaraz
que no existe, un decrépito.
 
Por mi parte, la vida me sonríe.
Voy recorriendo los colores
y elijo el rojo por denunciar,
lo oscuro de la noche militar
(faros redondos de la locura)
nostalgias de tu mente enferma
por listas de la muerte.
 
Acá un hombre y una mujer
agitan la esperanza en la noche del sexo.
Allá vos y tus fracasos
de tortura pasada de moda.
Poneme en la listita
montones de compañeros
saldrán a caminar.
 
Poneme con tus manitos
letra por letra, mi nombre
en la listita.
Porque será mi nombre
(como tantos otros) el que
ilumine tu mentira de vida perdida,
triste lenguaraz.
 
Mientras tanto, nosotros
nos cogemos a la muerte en tu nombre.
 
                            Martín García, Buenos Aires, Verano 2008.-
 
represores
                           

Oda del lobo suelto

Acá, en las noches del sur
me enredo y desenredo de dolor.
Acá, vos cuidandome como siempre,
salvo por esa carita de nena
queriendo disculpar su travesura.
 
Veo que te robaron sonrisas,
veo la mentira... no entiendo
el cambio en este mundo,
nunca te pagan con la misma
moneda.
 
Igual no importa y sigo...
apuesto las fichas que me quedan.
Ahora no me pidas
que mágicamente me transforme
en tu caperucito.
 
Mis garras salvajes
te marcaron la frente y el pecho.
En cambio tus espinas
se anidan impunes y tristes
en mi espalda.
 
Igual no importa y sigo...
exijo por este amor que sangra,
una ofrenda de carne y muerte,
arrancar lenguas que no paran,
clavar banderas rojas.
 
                          Martín García, Buenos Aires, Verano 2008.-
 
 lobo aulla
 
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